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En el universo de la pesca con mosca (fly fishing), existen lugares que todo aficionado sueña con pisar al menos una vez en la vida. La boca del Río Correntoso, en Villa La Angostura, no solo lidera esa lista en la Patagonia argentina, sino que se ha ganado un lugar de privilegio en el mapa internacional. Este curso de agua, famoso por ser uno de los ríos más cortos del mundo (con apenas entre 200 y 300 metros de longitud según la época del año), es un verdadero laboratorio natural para la captura de grandes salmónidos.

El secreto de su éxito radica en una combinación perfecta de geografía privilegiada, aguas con visibilidad idílica y, por sobre todas las cosas, una profunda cultura de conservación que se sostiene sobre la modalidad obligatoria de captura y devolución.

El imán de los grandes ejemplares

El Río Correntoso funciona como un conector natural que une el lago homónimo con el majestuoso Nahuel Huapi. Esta fisonomía lo convierte en un corredor biológico clave y en el área de alimentación perfecta para especies codiciadas como la trucha arcoíris, la trucha marrón y la trucha de arroyo (fontinalis).

"La transparencia del agua en la boca del Correntoso exige una técnica impecable. Los peces pueden ver al pescador con la misma claridad con la que nosotros los vemos a ellos en el fondo", señalan los guías locales habilitados de Parques Nacionales.

Durante la temporada, que tradicionalmente se extiende desde el 1° de noviembre hasta fines de mayo, pescadores locales, nacionales y extranjeros (llegados principalmente de Estados Unidos y Europa) se instalan en sus pequeñas playas de piedra o vadean sus márgenes buscando el "pique perfecto". La adrenalina de batallar con ejemplares que frecuentemente superan los tres o cuatro kilogramos, utilizando equipos ligeros (líneas número 7 u 8), transforma cada jornada en una experiencia inolvidable.

Conservación: la clave del prestigio internacional

El reconocimiento global no es casualidad; es el resultado de un marco regulatorio estricto que protege el recurso. En toda la extensión del Río Correntoso rige el Reglamento de Pesca Deportiva Continental Patagónico, que dictamina:

  • Devolución obligatoria: El 100% de los salmónidos capturados deben regresar al agua vivos y con el menor daño posible.
  • Equipamiento reglamentario: Se permite exclusivamente la modalidad de mosca (fly cast) con un único anzuelo simple y, de manera mandatoria, sin rebaba (o con la rebaba aplastada) para garantizar una liberación limpia.
  • Protección del ecosistema: Está prohibida cualquier otra actividad acuática o subacuática que perturbe el entorno del río, asegurando la tranquilidad tanto de la fauna como de los pescadores.

Esta filosofía sustentable no solo cuida el ecosistema del Parque Nacional Nahuel Huapi, sino que asegura que la población de truchas mantenga su tamaño y vitalidad año tras año. Así, la pesca con mosca en Villa La Angostura deja de ser un simple deporte para convertirse en un producto turístico de alto valor, que dinamiza la hotelería, la gastronomía y los servicios de guías especializados en el "Jardín de la Patagonia".

Para quienes buscan el silencio del entorno, el sonido del agua y el desafío técnico de engañar a una gran marrón silvestre, la boca del Correntoso sigue siendo, sin dudas, el santuario definitivo.

Autor: admin